Un día sin tiempo de nada , se decidió a darse un tiempo para caminar. Los tiempos ya no eran los de antes y recorrió con nostalgia esas calles en las que solía caminar tardes enteras en busca de un no sé qué. La cuestión fue que junto a un árbol encontró a alguien que sin mayores preguntas siguió el mismo rumbo.Caminaron por veredas llenas de piedras y cada una dolía en los zapatos, pero siempre estubieron allí juntos y cada uno sirvió de bastón para el otro.
Para la persona más especial que ha tocado mi vida y que ya es mi vida entera. A ti amor que sin pedirme nada me lo das todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario