domingo, 7 de octubre de 2007

He aquí una de mis canciones favoritas: The End de The Doors. Espero que les guste es la mejor traducción que he leído.Aqui se aprecia todo el afán de Morrison (en una buena volada) por ser un poeta francés.


The End

Este es el único amigo sin fin
las cosas están y no están
te sorprendes de volver a mirarme otra vez
¿será esa la fotografía?
despierta de algunas manos extrañas en una despierta ciudad romana
el dolor de todos los chicos es insano
el olor de los niños esperando porque llueva una tarde de verano
los extraños en el borde de la carretera del rey
donde se encuentran las minas de oro del antiguo oeste
cabalga sobre el lago anciano unas 7 millas
y te encontrarás con que es de piel fría.
eso es lo mejor
¡hey! aquí están los restos del bus azul
el conductor los llevará a la abadía
los dejará frente a a los tramos que el asesino recorrió
antes de ponerse sus botas y caminar por el cuarto de su hermano
su padre se vaciaba de vez en cuando
en un plato de ostras alsacianas
un ventilador oculta el rostro
recortado por las sombras

toma un cambio con nosotros
y viaja en estre viaje que más que un viaje
es un recorrido hasta el final de los planes que preparamos y que no seguirás
hasta las mentiras suaves
y las noches que tratamos de mori

miércoles, 3 de octubre de 2007

El Buitre De Kafka

Para entender el texto ...., deben primero leer este gran cuento de Kafka. Muy significativo a mi vida.
Buitres

Franz Kafka

Érase un buitre que me picoteaba los pies. Ya había desgarrado los zapatos y las medias y ahora me picoteaba los pies. Siempre tiraba un picotazo, volaba en círculos inquietos alrededor y luego proseguía la obra.

Pasó un señor, nos miró un rato y me preguntó por qué toleraba yo al buitre.

-Estoy indefenso -le dije- vino y empezó a picotearme, yo lo quise espantar y hasta pensé torcerle el pescuezo, pero estos animales son muy fuertes y quería saltarme a la cara. Preferí sacrificar los pies: ahora están casi hechos pedazos.

-No se deje atormentar -dijo el señor-, un tiro y el buitre se acabó.

-¿Le parece? -pregunté- ¿quiere encargarse del asunto?

-Encantado -dijo el señor- ; no tengo más que ir a casa a buscar el fusil, ¿Puede usted esperar media hora más?

- No sé -le respondí, y por un instante me quedé rígido de dolor; después añadí -: por favor, pruebe de todos modos.

-Bueno- dijo el señor- , voy a apurarme.

El buitre había escuchado tranquilamente nuestro diálogo y había dejado errar la mirada entre el señor y yo. Ahora vi que había comprendido todo: voló un poco, retrocedió para lograr el ímpetu necesario y como un atleta que arroja la jabalina encajó el pico en mi boca, profundamente. Al caer de espaldas sentí como una liberación; que en mi sangre, que colmaba todas las profundidades y que inundaba todas las riberas, el buitre irreparablemente se ahogaba.

.....

Un dia el señor protagonista del buitre se dio cuenta de que tenía las armas suficientes para desencadenarse de lo que lo ataba. Un día se dio cuenta de que el miedo no ayudaba en nada. Un día lebanto la mirada sin ojos porque el buitre se los había deborado y se dijo a si mismo que lucharía contra la opresión de esta sociedad.
Un día se dio cuenta que luchar no sirve de nada, si primero no se lucha con uno mismo. Un día tomo las cadenas y se volvió a atar para que el buitre lo picoteara incanzablemente. Y ahora espera el ansiado día de espaldas en el piso, con el sol pegando fuerte en el vacio de sus ojos y de su cabeza.

lunes, 1 de octubre de 2007

nada

Un día decidí escribir sobre la nada que una persona me dejo. Estaba llena de ella, de recuerdos que dolían, porque no eran nada. Un día decidí hablar de esa nada con una persona que me ha catalogado como un extraño ser y le dije lo que me producía esa nada. El me dijo: “olvida, no era nada”, pero sin embargo quise taparme los ojos y sentir la sensación de caer y no llegar al final. Al fin pude comprender lo que en algún momento esa nada me hacia. Fue una confusión de recuerdos, de dolores ajenos a mí y entretanto caía pude ver su cara y le di las gracias por esa nada, porque sin ella no habría comprendido el valor de su existencia, que no era nada. Cuando pude abrir los ojos me di cuenta de que el mundo esta lleno de esa nada y que es uno quien quiere ver algo dentro de ese vacío. Si preguntan donde estoy ahora, puedo decir que estoy empezando a mirar detrás de la niebla de la nada, no para vivir mejor, sino por ocio.